Todos los veranos me gusta tener una manualidad para hacer en la hora de la siesta. Me gusta leer, coser o pintar mientras se respira la tranquilidad y paz de estas horas del día en que la luz es espectacular para hacer estas actividades y mientras todo el mundo duerme.
Hace años, una tía de mi marido hizo unos cubos de basura pintados que tenía distribuidos por todo su jardín y que lucían de una forma especial en las barbacoas además de cumplir su objetivo.
Me puse con mi cuñada manos a la obra: rescatamos de un contenedor varios botes de pintura de los más grandes, de los que utilizan los pintores en las grandes obras. Limpiamos y lijamos los cubos, les dimos imprimación para que la pintura agarre, dos manos de una pintura al agua (en mi caso de color verde oliva) y después pintamos los motivos florales.

Este es el resultado. Les tengo un cariño especial porque me recuerdan al verano junto al mar... Espero que os gusten.
Buen fin de semana!!!